Qué comer en Brasil: una guía por región
Del churrasco del sur al vatapá bahiano. Qué pedir en cada destino para no comer siempre lo mismo.
La comida brasileña cambia tanto como el paisaje. Esto es lo que vale la pena probar según a dónde vayas.
LA BASE DE TODO
El arroz con feijão es el plato de todos los días en todo el país: arroz blanco con porotos negros guisados. Suena simple y lo es, pero está bueno y lo vas a encontrar en cualquier lado.
La feijoada es su versión de fiesta: el mismo guiso de porotos pero con distintos cortes de cerdo, servido con arroz, farofa, naranja y col. Es pesada y se come al mediodía, tradicionalmente los sábados.
EN EL SUR
Rio Grande do Sul y Santa Catarina son tierra de churrasco. Las churrascarías de rodízio traen cortes a la mesa hasta que decís basta. Si vas a Torres, Camboriú o Bombinhas, es parada obligatoria.
En la costa además se come muy bien de mar: camarones, ostras y pescados frescos, sobre todo en Florianópolis, que tiene fama por sus ostras.
EN BAHÍA
La cocina bahiana es la más distinta de todas, con raíz africana y mucho aceite de dendê. El vatapá es una crema espesa de pan, camarones secos, leche de coco y maní. La moqueca es un guiso de pescado o mariscos con leche de coco que se sirve en olla de barro.
Y el acarajé, que se come en la calle: una bolita de masa de poroto frita en dendê, rellena de camarones y vatapá. Se pide con o sin pimienta, y conviene arrancar con poca.
EN EL AMAZONAS
El tacacá es una sopa caliente con jambú, una hierba que te adormece un poco la lengua. Es una experiencia rara y vale la pena.
PARA TOMAR
La caipirinha es la bebida nacional: cachaça, lima, azúcar y hielo. También se hace con vodka, y ahí se llama caipiroska, o con fruta.
El guaraná es la gaseosa más popular del país, hecha con un fruto amazónico. No se parece a nada que tomes acá.
Y el agua de coco, que se vende en la playa dentro del coco mismo, fría. Después de una mañana de sol es lo mejor que hay.
LA BASE DE TODO
El arroz con feijão es el plato de todos los días en todo el país: arroz blanco con porotos negros guisados. Suena simple y lo es, pero está bueno y lo vas a encontrar en cualquier lado.
La feijoada es su versión de fiesta: el mismo guiso de porotos pero con distintos cortes de cerdo, servido con arroz, farofa, naranja y col. Es pesada y se come al mediodía, tradicionalmente los sábados.
EN EL SUR
Rio Grande do Sul y Santa Catarina son tierra de churrasco. Las churrascarías de rodízio traen cortes a la mesa hasta que decís basta. Si vas a Torres, Camboriú o Bombinhas, es parada obligatoria.
En la costa además se come muy bien de mar: camarones, ostras y pescados frescos, sobre todo en Florianópolis, que tiene fama por sus ostras.
EN BAHÍA
La cocina bahiana es la más distinta de todas, con raíz africana y mucho aceite de dendê. El vatapá es una crema espesa de pan, camarones secos, leche de coco y maní. La moqueca es un guiso de pescado o mariscos con leche de coco que se sirve en olla de barro.
Y el acarajé, que se come en la calle: una bolita de masa de poroto frita en dendê, rellena de camarones y vatapá. Se pide con o sin pimienta, y conviene arrancar con poca.
EN EL AMAZONAS
El tacacá es una sopa caliente con jambú, una hierba que te adormece un poco la lengua. Es una experiencia rara y vale la pena.
PARA TOMAR
La caipirinha es la bebida nacional: cachaça, lima, azúcar y hielo. También se hace con vodka, y ahí se llama caipiroska, o con fruta.
El guaraná es la gaseosa más popular del país, hecha con un fruto amazónico. No se parece a nada que tomes acá.
Y el agua de coco, que se vende en la playa dentro del coco mismo, fría. Después de una mañana de sol es lo mejor que hay.
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